Autor: Lucas Cabrera

  • ¿Cómo se hace la tinta de impresoras?

    Trabajamos con tintas, colores, folios y solventes y decenas de componentes más, pero, sabes como se fabrican?

    Aquí debajo podemos ver un breve documental creado por The Printing Ink Company, una empresa canadiense experta del sector.
    En el vídeo se reportan los principales procesos de creación de las tintas para impresoras.
    El trabajo es espectacular… Buena visión!

    Lo sentimos para los que no sepan inglés, pero os podemos hacer un breve resumen del contenido:

    Se parten de 4 pigmentos básicos en polvo: cian, magenta, amarillo y negro (CMYK) estos se combinan con un fluido viscoso parecido a la miel en una mezcladora que calienta y “bate” ambos creando un líquido con el color incorporado.

    Luego se realiza la dispersión de la partículas de pigmento que han quedado pegadas entre sí, a través de dos máquinas: un “molino” de bolitas de acero que impactan sobre las partículas separándolas aunque dándole una textura áspera, y el molino de 3 rodillos que le da la mejor calidad y brillo.

    Tras el proceso de fabricación se realizan los tests de calidad: test de molido, para ver la calidad de la textura; test de lejía, para saber la fuerza del color; y por último el test para saber como de pegajosa es la tinta.

    El narrador es Peter Welfare, presidente y creador de tinta jefe de la compañía, y el vídeo ha sido producido por Vepo-Studios de Toronto. Tengo que decir que han hecho un trabajo magnífico, nunca creí que ver casi 9 minutos de tinta dando vueltas podría resultar algo tan ameno. Señores de Vepo, hagan un documental sobre el turrón de chocolate por favor…— Dani Burón [Devour]

  • Camisetas hechas con …

    Camisetas hechas con …

    Es posible crear camisetas desde (casi) cualquier cosa

    En este artículo os daré 5 ejemplos de cómo crear camisetas personalizadas utilizando otras prendas y transformándolas en casa. Modificar camisetas es muy fácil y divertido, pero también se pueden crear camisetas teniendo un poco de imaginación y creatividad.

    1. Camisetas hechas con pañuelos

    Utilizando pañuelos de tela o seda podemos crear camisetas de tirantes originales aplicándolos sobre el pecho. Se pueden juntar las puntas con nudos, trozos de tela de otras prendas o con accesorios extra. Las camisetas realizadas con foulard son ideales para taparse saliendo de la playa o dar un paseo de verano por la costa. Son frescas y cómodas.

    2. Camisetas hechas con delantales

    He encontrado pocas imágenes en internet pero recuerdo haber hecho una vez una camiseta de tirantes estupenda utilizando un viejo delantal que no quería tirar. En mi caso fué un mantel rojo de cuadros (al mejor estilo italiano) con diseños de comida. Ha quedado muy bien y por eso os dejo esta idea. A ver que se os ocurre…





    3. Camisetas hechas con camisas

    A veces se nos pierde un botón de la camisa, se nos desgasta el cuello o se nos queda una mancha de vino que no podemos quitar ni a tiros! El problema es cuando la fantasía de la camisa nos encanta y no queremos tirarla por nada del mundo. En este caso también podemos realizar unos pequeños retoques para crear una camiseta completamente nueva que recuerde nuestra prenda original!

    4. Camisetas hechas con leggins

    Leggins, pantalones y shorts también pueden ser punto de partida para crear camisetas de la nada! En este caso podemos utilizar pantalones que ya no nos quepan, que estén gastados o arruinados para reutilizarlos de forma diferente. Los leggins suelen tener colores y fantasías muy divertidas, por lo tanto podremos casi asegurar resultados realmente chulos y únicos!

    5. Camisetas modificadas

    En ocasiones anteriores habíamos hablado de 30 formas diferentes de reciclar camisetas viejas o feas. Es posible dar un nuevo «estilo» a nuestras camisetas con toques de color o pequeñas modificaciones.

    Recuerda que estos trabajos deben ser simples, divertidos y sencillos, por lo tanto no te asustes, cualquier persona puede hacerlos!!!



  • Papel carbón (papel de calco)

    Papel carbón (papel de calco)

    ¿Qué es?

    El papel carbón (también conocido como papel de calco) es un folio fino de papel recubierto por un lado de una mezcla de cera y pigmentos (principalmente negro de carbón).

    ¿Para que sirve?

    El papel carbón sirve para traspasar la escritura de un papel a otro sin repetir dos veces el mismo trabajo. Se utiliza poniendo el papel de calco entre als 2 hojas y escribiendo sobre la hoja inferior. Esto nos ayudará a crear mientras que estamos escribiendo una copia en tiempo real de nuestra escritura.

    ¿Cómo nace?

    Realmente es un poco incierto el origen de este papel (como el de muchas cosas) pero investigando un poco y leyendo artículos en idiomas originales os puedo contar lo siguiente…

    El primer uso de este tipo de papel se puede calcular entorno al año 1806/1807, y su termino específico era «papel carbonatado«. Se documenta que un inglés llamado Ralph Wedgwood, solicitó una patente de este producto para su “Stylographic Writer”.

    Por otro lado, también el italiano Pellegrino Turri en 1808 inventó una máquina para escribir. Este dispositivo ha sido uno de los primeros inventos de máquinas de escribir (o inclusive el primero) que tuvo la suerte de salir a la luz y funcionar con éxito. El papel carbón era unos de los elementos esenciales para el correcto funcionamiento de su máquina de escribir, por eso el inventor Turri desarrolló un tipo de papel carbón, muy muy parecido al que podemos encontrar al día de hoy en cualquier papelería. Existe la duda de que este tipo de papel se haya podido desarrollar antes del que pudo inventar Wedgwood.

    ¿Por qué e inventó?

    Esta noticia me ha parecido muy curiosa realmente: los dos inventores crearon lo que hoy se conoce como papel carbón por el mismo motivos.

    Los dos inventores intentaban ayudar a las personas invidentes a escribir a través de las máquinas mecánicas y el papel carbón.

    La evolución

    Algunos años más adelante, Wedgwood desarrolló la idea de un método para copiar cartas comerciales o privadas y de otros documentos. Estas copias se hacían en el mismo momento de la escritura, para lo que se usaba el papel impregnado en tinta, que Wedgwood llamó “papel carbónatado”. Aunque existió una compañía que comercializó el invento de Wedgwood, ésta no tuvo mucho éxito dado que los hombres de negocios de aquella época prefirieron generalmente que sus cartas se escribiesen en tinta, temiendo que un proceso de copiado tan fácil diese lugar a la falsificación al por mayor.




    Por su parte, Pellegrino Turri tenía razones muy personales para inventar el papel carbón. Se enamoró de la joven Condesa Carolina Fantoni, quien se había quedado ciega años antes. Turri decidió construirle una máquina que le permitiría mantener correspondencia privada con sus amigos (incluyéndole a él). Aunque la máquina que él construyó ya no existe, sí que se conservan algunas de las cartas que la condesa escribió con esta máquina. Estas cartas muestran que la invención de Turri combinaba el papel carbón y su máquina de escribir de la misma forma en que 65 años más tarde sería ya de uso más común con la invención de otra máquina de escribir más moderna y práctica para su uso comercial (la máquina de escribir Remington Sholes and Glidden). El 6 de noviembre de 1808 la condesa escribió “estoy desesperada porque me encuentro casi sin papel negro”. Este papel carbón era preparado por Turri, quien era su único proveedor. La máquina de escribir de Turri desapareció después de que le fuera entregada a su hijo tras la muerte de la condesa.

    Del papel carbón a la fotocopiadora

    El papel carbón tuvo su momento de esplendor durante muchos años para la producción de copias de documentos escritos a máquina. Sin embargo, con la invención de la fotocopiadora la demanda de papel carbón comenzó a declinar hasta llegar a ser prácticamente erradicado del mercado con la aparición de los ordenadores personales y las impresoras.

    Al día de hoy

    Pese a todo, el papel carbón se resiste a desparecer por completo, y en cualquier caso antes de hacerlo ya ha dejado su “marca” en los modernos correos electrónicos los cuales incluyen la abreviatura “CC” para indicar a los receptores de una “copia de carbón” del mensaje electrónico. En ocasiones puede convenir utilizar, en vez de esta casilla, el campo copia de carbón oculta “CCO“.

    En este Link está la historia completa con fotos reales… VER EL POST ORIGINAL