¿Qué es?

El papel carbón (también conocido como papel de calco) es un folio fino de papel recubierto por un lado de una mezcla de cera y pigmentos (principalmente negro de carbón).

¿Para que sirve?

El papel carbón sirve para traspasar la escritura de un papel a otro sin repetir dos veces el mismo trabajo. Se utiliza poniendo el papel de calco entre als 2 hojas y escribiendo sobre la hoja inferior. Esto nos ayudará a crear mientras que estamos escribiendo una copia en tiempo real de nuestra escritura.

¿Cómo nace?

Realmente es un poco incierto el origen de este papel (como el de muchas cosas) pero investigando un poco y leyendo artículos en idiomas originales os puedo contar lo siguiente…

El primer uso de este tipo de papel se puede calcular entorno al año 1806/1807, y su termino específico era “papel carbonatado“. Se documenta que un inglés llamado Ralph Wedgwood, solicitó una patente de este producto para su “Stylographic Writer”.

Por otro lado, también el italiano Pellegrino Turri en 1808 inventó una máquina para escribir. Este dispositivo ha sido uno de los primeros inventos de máquinas de escribir (o inclusive el primero) que tuvo la suerte de salir a la luz y funcionar con éxito. El papel carbón era unos de los elementos esenciales para el correcto funcionamiento de su máquina de escribir, por eso el inventor Turri desarrolló un tipo de papel carbón, muy muy parecido al que podemos encontrar al día de hoy en cualquier papelería. Existe la duda de que este tipo de papel se haya podido desarrollar antes del que pudo inventar Wedgwood.

¿Por qué e inventó?

Esta noticia me ha parecido muy curiosa realmente: los dos inventores crearon lo que hoy se conoce como papel carbón por el mismo motivos.

Los dos inventores intentaban ayudar a las personas invidentes a escribir a través de las máquinas mecánicas y el papel carbón.

La evolución

Algunos años más adelante, Wedgwood desarrolló la idea de un método para copiar cartas comerciales o privadas y de otros documentos. Estas copias se hacían en el mismo momento de la escritura, para lo que se usaba el papel impregnado en tinta, que Wedgwood llamó “papel carbónatado”. Aunque existió una compañía que comercializó el invento de Wedgwood, ésta no tuvo mucho éxito dado que los hombres de negocios de aquella época prefirieron generalmente que sus cartas se escribiesen en tinta, temiendo que un proceso de copiado tan fácil diese lugar a la falsificación al por mayor.




Por su parte, Pellegrino Turri tenía razones muy personales para inventar el papel carbón. Se enamoró de la joven Condesa Carolina Fantoni, quien se había quedado ciega años antes. Turri decidió construirle una máquina que le permitiría mantener correspondencia privada con sus amigos (incluyéndole a él). Aunque la máquina que él construyó ya no existe, sí que se conservan algunas de las cartas que la condesa escribió con esta máquina. Estas cartas muestran que la invención de Turri combinaba el papel carbón y su máquina de escribir de la misma forma en que 65 años más tarde sería ya de uso más común con la invención de otra máquina de escribir más moderna y práctica para su uso comercial (la máquina de escribir Remington Sholes and Glidden). El 6 de noviembre de 1808 la condesa escribió “estoy desesperada porque me encuentro casi sin papel negro”. Este papel carbón era preparado por Turri, quien era su único proveedor. La máquina de escribir de Turri desapareció después de que le fuera entregada a su hijo tras la muerte de la condesa.

Del papel carbón a la fotocopiadora

El papel carbón tuvo su momento de esplendor durante muchos años para la producción de copias de documentos escritos a máquina. Sin embargo, con la invención de la fotocopiadora la demanda de papel carbón comenzó a declinar hasta llegar a ser prácticamente erradicado del mercado con la aparición de los ordenadores personales y las impresoras.

Al día de hoy

Pese a todo, el papel carbón se resiste a desparecer por completo, y en cualquier caso antes de hacerlo ya ha dejado su “marca” en los modernos correos electrónicos los cuales incluyen la abreviatura “CC” para indicar a los receptores de una “copia de carbón” del mensaje electrónico. En ocasiones puede convenir utilizar, en vez de esta casilla, el campo copia de carbón oculta “CCO“.

En este Link está la historia completa con fotos reales… VER EL POST ORIGINAL




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